Sencillos Recursos Relajantes

Te cuesta estar relajado/a? Usa estos sencillos recursos relajantes que sí funcionan.

¿Quieres eliminar tensiones? Usa estos Sencillos Recursos Relajantes muy útiles para tu día a día.

¿Quieres sentirte relajado/a? A veces, es más difícil de lo que parece. Sobre todo cuando queremos estar relajados a toda costa. Como imponiendo una obligación a nuestro cerebro. Sin antes haber seguido un proceso de higuiene de la tranquilidad. O sin antes haber meditado realmente sobre qué es exactamente lo que pedimos a la vida. O sea: qué necesitamos para sentirnos a gusto y en paz con nosotros mismos. Eliminar el estrés es un camino que se inicia dentro de uno y se expande como un círculo a nuestro alrededor, abarcando las propias relaciones con los demás. Pero antes, en un primer momento, se trata de la relación de uno consigo mismo, de lo que dicen nuestros pensamientos y cómo respodemos a los estímulos que recibimos en el día a día.

Saber qué necesitas para sentirte a gusto y en paz. ¡El primer paso para aprender a relajarte!

Cuando hablamos de tensión extrema o estrés, hablamos de algo que ha sucedido fuera de lo normal en nuestra vida cotidiana. El cerebro ha respondido de una forma estresante a un suceso inusual al que no está acostumbrado y que ahora percibe como un peligro. Para él es una amenaza. Puede que en realidad sea una exageración, pero los síntomas que el cuerpo percibe no lo son. Son reales porque el cerebro así lo ha interpretado. Hacerse consciente de lo que se padece y de la razón de lo que lo produce es el primer paso para solucionarlo.


Eliminar el estrés es un camino que se inicia dentro de uno y se expande como un círculo a nuestro alrededor, abarcando las propias relaciones con los demás.

Pongamos un ejemplo. Has perdido tu trabajo y eso ha producido un grado de nervios que no te deja dormir por las noches. Estás preocupado. No te concentras. Las amistades no te soportan. ¿Qué tiene que volvera a suceder en tu vida para que vuelvas a recuperar el control? ¡Tener un nuevo empleo! responderán muchos. Pero la verdad puede estar en otro lado. Haber perdido el empleo puede ser la ocasión perfecta que estabas esperando para tomarte dos semanas libres. Disfrutar a tope de tu existencia y ponerte a prueba a ti mismo. Eres más fuerte de lo que podrías pensar y, poner tus pensamientos y nervios en regla no va a destruirte. Por el contrario, es una oportunidad para volver a empezar. O, simplemente, para seguir adelante.

A veces, basta centrarse en vivir para perder el miedo. Entonces descubrimos que somos más fuerte de lo que pensábamos y que lo que veíamos como una amenza no era más que la ocasión perfecta para un nuevo reto. Entonces… ¿qué estaba pasando? que una parte de ti se había olvidado de confiar en ti mismo. Han pasado esas dos semanas. No te has muerto. Al contrario… ¡estás más vivo que nunca!

Te hacía falta un toque de confianza en tus capacidades. Una vez recuperada esa confianza, podrás dedicarte a encontrar ese trabajo que tanto buscas. O a crearlo tu mismo como emprendedor. Ahora ya no tienes estrés. La capacidad de gestión y sentir que tenemos el control de nosotros mismos, son excelentes vitaminas que fortalecen nuestro sistema contra el estrés y nos ayudan a relajarnos. Continuemos…

¿Qué está pasado? Conoce y aprende de tus reacciones.

El estrés muchas veces llega sin previo aviso. Aunque de forma intuitiva tratamos de huir de él de forma rápida y fulminante, esto es un error. ¡Porque no desaparece! Lo mejor que podemos hacer es hacernos un gran favor a nosotros mismos. Escucha lo que tu cuerpo tiene que decirte. Estrecha tus lazos con tus propios sentimientos y aprende a conectar contigo mismo ante cada situación. ¿El resultado? Que aprenderás a descifrar qué produce tus nervios, miedos y sentimientos estresantes. De esa forma podrás actuar en consecuencia y con más tranquilidad. Eso es muy importante, porque de cada experiencia de este tipo, saldrás favorecido. Te encontrarás más fuerte y tendrás más confianza en ti mismo.

Acepta sus sentimientos. Eres humano.

Muchas personas se estresan aún más cuando niegan que están padeciendo estrés. Reconocerlo, sin embargo, es positivo, porque siempre se puede encontrar ayuda y muchas veces realmente es un factor clave para solucionarlo. Si sabes que, por ejemplo, que someterte a una dieta de adelgazamiento está acabando con tus nervios, reconócelo. Comunícate con tus seres queridos o un psicólogo. Ver qu estamos haciendo algo para resolver una situación negativa es un motivo de fuerza que nos impulsa aún más hacia la solución. Sufrir para lograr una meta no es recomendable. Que cada paso para lograr tus objetivos sean placenteros y motivantes, eso es lo que hay que lograr.

Disfruta de cada instante al máximo

Disfrutar el instante que estamos viviendo, por increíble que parezca. se nos olvida muchas veces al día. Es más normal de lo que pensamos, porque el cerebro siempre tiene multitud de cosas para ocuparse: la casa. Los niños. La familia. El trabajo. El canal de Youtube. Las quedadas con los amigos. Vivimos muy ocupados, pero eso, en vez de ser un factor negativo, puede ser perfecto para alejar el estrés, estar relaados y a gusto con la vida. ¿Cómo? sencillamente disfrutando cada instante. Se supone que lo que haces lo realizas por que te gusta. ¿No es asi? Pues céntrate en el presente. Disfruta tanto como puedas cada actividad que realices durante el día y exprime cada instante al máximo. De esa forma, aprenderás que el presente es nuestro estado natural. De vez en cuando echarás a gusto la mirada atrás., pero como un recurso divertido para rememorar grandes momentos.

Hasta aqui, amigos, estos sencillos recursos relajantes que si funcionan. El secreto está en usarlos a diario y forzar nuestra mente a aceptarlos como parte de la rutina. El cerebro feliz y activo requiere entranamiento, como tantas cosas en la vida. Esperamos que os guste y que puedan ser de máximo provecho. Saludos y hasta el próximo artículo.

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